El Gobierno de Colombia declaró la emergencia carcelaria para enfrentar la persecución de bandas criminales a los guardianes de prisiones y combatir la extorsión que se hace desde los centros de reclusión del país, todos con un alto hacinamiento.
“Acabamos de aprobar por unanimidad en el Consejo Directivo del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) la declaratoria de emergencia carcelaria que tiene dos finalidades: una, proteger la vida y la integridad de los guardianes de las cárceles, y la otra, erradicar completamente la extorsión y la corrupción que provengan de las cárceles”, dijo el ministro de Justicia, Néstor Osuna.
La medida se da tras la ola de violencia de las últimas semanas en contra de los funcionarios del Inpec, de la cual el hecho más reciente es el asesinato del dragoneante Jesús Cárdenas, tiroteado el sábado por dos sicarios cerca de la cárcel San Sebastián de Ternera, de Cartagena, mientras desayunaba.
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